Y cuando se había perdido la fe llego un rayo de luz blanca, una luz brillante, una luz llena de energía que no solo embullo mi cuerpo de ella, sino mi alma.
Una luz cálida que le dio abrigo a un cuerpo tan frió que se creía muerto, una luz que me lleno de paz, una paz real, de esas que se transmiten con tan solo una mirada, de esa que te hace entender que no hay nada que no se pueda lograr si realmente se quiere, de esa paz que solo tu me diste desde el primer mirar. Es justo en este punto cuando me pregunto, ¿como no pensar en el destino?, ¿como no creer en DIOS si solo el es capaz de darnos este tipo de sorpresas?, ¿como no creer al fin que todo tiene una razón de ser?, ¿que todos llegamos en un justo momento en la vida de alguien, pero que también nos marchamos en un momento preciso?. por eso hoy mas que nunca creo en las hermosas casualidades que te da la vida, en esos juegos divertidos del destino que si obras bien, solo te encontraras con hermosas sorpresas al final del camino.
"Alessandra Gonzalez"