sábado, 8 de febrero de 2014

No es un deseo, es solo un desahogo.



Tan simple como la brisa de una tarde, llega y se van las esperanzas. Soluciones casi encontradas, un poco de paz es lo que anhela mi alma, paz que solo llegara a mí por motivos que causaran mucha tristeza y desolación. 

Es difícil creer que la perdida de una persona pueda traer paz al alma, pero cuando se tiene toda una vida esperando por soluciones a problemas de terceros, la única salida es esperar su desaparición física para recobrar esa tranquilidad que fue arrancada de mí, al momento de mi nacer. Nacimiento que no pedí, pero el cual ha sido motivo de cambios, decisiones y de felicidad para algunos.

Esta vida es una ruleta de la suerte, unos ganan mientras otros pierden, al perder solo se debe ser paciente, ya que sé que la recompensa que vendrá al salir de la mala racha, será excelente. 

"Alessandra Gonzalez"