En el silencio de la noche, se escucha un desgarrador sonido, tan intenso que hasta el mas fuerte de los hombres temblaría al oírlo, es el sonido de el alma herida de una mujer enamorada, ahogándose cada instante en mares de lagrimas, lágrimas saladas como el mismo mar y tan frías como la misma nieve, cada una recorre su rostro matando a su paso cada gramo de fe y esperanza que en algún instante su ser amado creó en ella.
Alessandra Gonzalez.